Afirmación:
Las duras enseñanzas de Jesús funcionan como máximas legales, no como aforismos; habla como legislador, no como comentarista moral.
Objeción:
Jesús fue principalmente un maestro de sabiduría.
Refutación:
La sabiduría refleja la realidad; la ley la constituye. «Pero yo os digo» sustituye al tribunal, no al comentario.
Objeción:
Las parábolas demuestran que Jesús hablaba poéticamente.
Refutación:
Las parábolas revelan el juicio por respuesta; las máximas asignan responsabilidad directamente.